Desheredó a dos nietos y dejó millonario a su perro

Leona Helmsley, la fallecida promotora inmobiliaria apodada "Queen of Mean" (reina de la mezquindad), legó 12 millones de dólares a su perro maltés Trouble ("problema"), de su patrimonio valuado en 4.000 millones de dólares.

Cuatro de los nietos de Helmsley recibirán US$ 5 millones cada uno mientras que otros dos no recibirán nada. A su nieto Craig Panzirer y su nieta Meegan Panzirer no les ha dejado nada "por razones que ellos conocen", dice el documento difundido este martes en un juzgado de Nueva York.

El legar dinero a los animales se dio por primera vez en 1700 en Inglaterra, según asegura "Pet Animals: What Happens When Their Humans Die" ("Mascotas: lo que pasa cuando sus humanos mueren"), un artículo del profesor Gerry Beyer, de la Facultad de Derecho de la Universidad Tecnológica de Texas. Hay otros casos como el de la heredera del negocio del tabaco Doris Duke que creó un fideicomiso con US$ 100.000 para sus perros, Foxie, Minnie, Rodeo y Robert, antes de morir en 1993.

La empresaria inmobiliaria y de hoteles se casó en 1972 con Harry Helmsley, cuyas participaciones inmobiliarias incluían intereses en el Empire State Building, Park Lane Hotel y el Helmsley Hotel en la calle 42, en Manhattan. Helmsley pidió ser enterrada junto a su esposo, con la alianza de boda.

Helmsley dejó los US$ 12 millones en un fideicomiso para Trouble, su perro, que deberá ser enterrado junto a ella en el mausoleo familiar. El perro quedó a cargo del hermano de Helmsley, Alvin Rosenthal.

La mayor parte de su herencia se entregará a un fideicomiso benéfico. Su hermano recibirá US$ 5 millones en forma inmediata. También legó US$ 100.000 a un chofer. Dos de los nietos, David Panzirer y Walter Panzirer, recibirán sus US$ 5 millones sólo si visitan la tumba de su padre una vez al año, "preferiblemente en el aniversario de la muerte de mi hijo", dijo Helmsley en el testamento.

(Gentileza diario "Clarín")

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