Basset Hound

Especialmente creada para el óptimo aprovechamiento de sus cualidades en la caza, su sentido del olfato le permite desempeñar cualquier tarea de sabueso. Pero es también un compañero ideal para toda la familia

El Basset es muy similar a otros hounds, con excepción de la formación particular de sus patas delanteras, que se doblan primero hacia adentro y luego hacia fuera.

A pesar de su escasa altura con relación a su largo, los basset tienen la fuerza de un perro de grandes proporciones y aunque presente una imagen torpe es mucho más ágil de lo que la mayoría de las personas suele suponer.

El Basset Hound tiene un extraordinario sentido del olfato. Una vez que pega la nariz a la tierra no hay quien pueda despegarlo del rastro.

Su conformación general es la de un animal fuerte, corpulento, largo, de orejas largas (que parecerían barrer el suelo) y muy corto de patas. Es un animal independiente y de gran determinación –un “cabezadura” en potencia-, muy persistente y de una inteligencia notable.

Como perro de compañía ha conquistado un lugar especial en los corazones de sus admiradores, porque es un perro dócil, muy afectuoso y sociable. Si se lo adiestra correctamente demuestra mucha colaboración y obediencia, pero no hay que olvidar que es un hound, y sus facultades atávicas para la caza lo vuelven impaciente por salir. Necesita una ejercitación diaria y, si se lo deja libre, se entretiene deambulando, aunque no tenga ninguna presa para seguir. Su rostro, eternamente solemne, con ojos hundidos y párpados colgantes, lo asemejan mucho al bloodhound; ello no es una coincidencia, ya que su origen se sitúa en la Normandía. Una de sus características principales es su ladrido, profundo y resonante, de calidad intensa, que lo hace mostrarse ante el mundo como seguro de sí. Si escucha otro “amiguito” ladrar, seguramente le corresponderá el saludo de una forma sostenida y afectuosa.

Como características generales pueden destacarse que el Basset Hound es un perro de rastreo de patas cortas y considerable sustancia, bien equilibrado y lleno de calidad. La acción es de suma importancia, siendo suave y libre, y en la que los miembros delanteros avanzan bien y los traseros demuestran poderoso empuje. En cuanto a su tamaño, la alzada alcanza entre los 33 y 38 centímetros.

La cabeza es grande y bien proporcionada. El cráneo es abovedado, mostrando un pronunciado occipital. La parte superior del hocico se encuentra casi paralela a la línea superior del cráneo y no es mucho más larga que la cabeza. La frente puede ser ligeramente arrugada, así como la parte del lado de los ojos.

El hocico es profundo y fuerte, con una nariz grande que presenta orificios nasales anchos y abiertos. Las mandíbulas son poderosas, con una mordida perfecta, regular y completa de tijera, es decir, que los incisivos superiores cubren en contacto estrecho los inferiores y están implantados en ángulo recto en las mandíbulas. Sus ojos han de mostrar una expresión calmada y seria; por eso tienen forma romboidal, no son ni prominentes, ni hundidos. Son oscuros, pero pueden aparecer de color pardo mediano en los sabuesos de color claro. Los labios son colgantes, cayendo en ángulo recto delante y, hacia la parte de atrás. La papada es bastante pronunciada, el cuello poderoso, de una longitud moderada, y bien arqueado. Las orejas son sumamente largas, con la base ubicada atrás del cráneo, cayendo por el cuello hasta los hombros.

El pecho es profundo y de esternón prominente que muestra claramente la parte delantera de las patas. Los hombros y codos presentan un cierre fijo contra los lados del pecho. Las extremidades delanteras son cortas, poderosas, fuertes y con piel arrugada. La pata es muy fuerte, las almohadillas pesadas, bien redondeadas y con ambos pies inclinados igualmente hacia afuera, equilibrando la anchura de los hombros. La estructura de la costilla es larga, aplanada y se extiende hacia atrás y los cuartos traseros se presentan muy llenos y bien redondeados.

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